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Algunas de las entradas del blog se publican en la revista Cuadiernu. Se puede consultar el último número pinchando aquí.
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Crónica: La gestión comunitaria del patrimonio cultural: modelos y herramientas. Crónica de las V Jornadas sobre Patrimonio Cultural e Innovación Social (Asturias)

publicado a la‎(s)‎ 19 may. 2017 1:12 por La Ponte   [ actualizado el 19 may. 2017 1:13 ]

En este enlace se puede encontrar la crónica escrita por Ángel Portolés sobre las V Jornadas de Patrimonio Cultural celebradas en abril de 2017 en La Ponte-Ecomuséu bajo el título "La gestión comunitaria del patrimonio cultural: modelos y herramientas":


Conclusiones. V Jornadas Patrimonio Cultural e Innovación Social.

publicado a la‎(s)‎ 26 abr. 2017 0:05 por La Ponte   [ actualizado el 26 abr. 2017 0:19 ]

Jesús Fernández Fernández

El pasado 21 y 22 de abril de 2017, entre Madrid y Villanueva de Santo Adriano (Asturias) se celebraron las V JORNADAS-PATRIMONIO CULTURAL E INNOVACIÓN SOCIAL tituladas este año “LA GESTIÓN COMUNITARIA DEL PATRIMONIO CULTURAL: MODELOS Y HERRAMIENTAS”. Estas Jornadas han sido organizadas por La Ponte-Ecomuséu, Medialab-Prado (Ayto. de Madrid), el proyecto “Hesiod” y la Fundación Valdés Salas (Universidad de Oviedo), y han contado con el apoyo del Ayto. de Santo Adriano.

Las V Jornadas han estado centradas en la gestión comunitaria, como una forma alternativa y/o complementaria a la gestión pública y privada de los recursos culturales y en particular del patrimonio. En contraste con otros países y regiones, como América Latina, este tipo de modelos de gestión no están tan desarrollados en el estado español. Sin embargo sí existen algunas experiencias, que han tratado de reunirse a lo largo de estas Jornadas, como la Casa Rey Heredia de Córdoba, el proyecto Patrimoni – PEU, de la Universitat Jaume I de Castellón o la asociación Bertsozale Elkartea de Euskal Herria entre otras.

Las jornadas tuvieron un desarrollo teórico-práctico. En ellas se reflexionó sobre los problemas, fortalezas y debilidades de estos procesos, analizando la evolución de cada caso en el tiempo. Además, se llevaron a cabo unos talleres prácticos en los que se mostraron las metodologías de trabajo que utilizan algunas de estas organizaciones en su quehacer cotidiano.

Finalmente, a través de varias mesas redondas se pusieron ideas en común y se extrajeron unas conclusiones que continuación se resumen sucintamente.

En primer lugar se llegó a la conclusión de que los diferentes proyectos e iniciativas de gestión comunitaria deben hacerse visibles más allá del ámbito del activismo y/o su entorno más directo. Generalmente los movimientos sociales, de los que surgen principalmente este tipo de iniciativas, son espacios de convivencia entre personas con un alto grado de afinidad, que manejan lenguajes, repertorios simbólicos y costumbres poco entendidas o directamente desconocidas fuera de estos ámbitos. Esto provoca que gran parte del trabajo de las organizaciones comunitarias sea desconocido para la sociedad y para las instituciones públicas, las universidades o los partidos políticos; no entienden que existan más opciones que la gestión estrictamente pública o privada de los recursos culturales, y en particular de algunos tipos de patrimonio. Estos modelos en ocasiones son infinitamente más eficientes que las alternativas, como se ha demostrado a través de alguno de los casos analizado en las Jornadas. Sin embargo su impacto mediático y a nivel de opinión pública es escaso, débil y a menudo está mediatizado por discursos que satirizan, ningunean o directamente desprecian este tipo de modelos, como también pudo verse a través de algunos ejemplos.

Para salir de este ámbito y explicar el significado, valor e impacto que este tipo de proyectos e iniciativas en realidad tienen es necesario el uso de un lenguaje común. Esta es otra de las conclusiones a las que se ha llegado. Estamos demasiado acostumbrados a escuchar que la innovación es un patrimonio de las empresas tecnológicas o las universidades, olvidamos que las innovaciones más decisivas y necesarias son aquellas que se producen en el sector social, pero normalmente desde este ámbito no se reivindican como tales. Sin embargo, las experiencias analizadas siempre tienen unos factores en común: son innovaciones sociales, que crean nuevas soluciones, bien sea como productos, servicios, modelos, procesos, etc., que cumplen de forma más sostenible, justa y mejorada con unos objetivos de conservación, gestión, difusión o puesta en valor de algún tipo de patrimonio cultural. A la vez cubren necesidades sociales, como el acceso a la educación, la ciencia y el conocimiento, la cultura, la participación, el empleo, etc. Y además con ello contribuyen a crear nuevos tipos de relaciones que mejoran la capacidad de la sociedad para actuar, incorporando a la ciudadanía como agente activo en los procesos de innovación (Fernández Fernández, 2016).

Sin embargo en pocas ocasiones estas organizaciones se auto-denominan a sí mismas “innovadoras sociales” o “creadoras de nuevas tecnologías sociales” o de “ecosistemas de innovación social” o de “spin-off", cuando en realidad hacen todo eso y mucho más. La única diferencia es que estos logros no se producen dentro de un ámbito científico-técnico, sino social. Por ello se ha coincidido en la necesidad de que las organizaciones comunitarias se muevan en un “universo” conceptual común, similar al que utilizan las empresas de base tecnológica o las instituciones públicas, que facilitaría comunicar el valor de su actividad en conjunto y mostrar de forma más efectiva el impacto real que generan en la sociedad, imposible de determinar analizando caso por caso. La unión hace la fuerza, también la discursiva.

El resultado de las Jornadas se publicará en el número de la revista Cuadiernu de 2017, que edita La Ponte-Ecomuséu con la colaboración de la Fundación Valdés-Salas y otras instituciones y organizaciones.

Bibliografía citada

Fernández Fernández, J. (2016): “Proyecto HESIOD. Definiendo e identificando ecosistemas de innovación social-patrimonial”. PH. Boletín del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico, nº 90, pp. 236-239.




Crónica de las «II Jornadas sobre Patrimonio Cultural de Santo Adriano: Paisajes Culturales: pasado, presente y futuro en Asturias» por Manuel Antonio Huerta Nuño

publicado a la‎(s)‎ 21 feb. 2015 1:13 por La Ponte   [ actualizado el 21 feb. 2015 1:17 ]

Los días 10, 11 y 12 de abril se celebraron en Villanueva de Santo Adriano las II Jornadas sobre Patrimonio Cultural, organizadas por La Ponte-Ecomuséu en colaboración con la Universidad de Oviedo y la Fundación Valdés-Salas. En ellas participó un número importante de expertos en Paisajes Culturales provenientes de diferentes partes del Estado a través de ponencias, siempre seguidas de amplias mesas de debate.

En este trabajo publicado por el geógrafo Manuel Antonio Huerta Nuño se sintetizan algunas de las ideas expuestas y debates surgidos durante estas segundas Jornadas.

La crónica está publicada en la revista NAILOS. Estudios Interdisciplinares de Arqueología No.2, 2015. ISSN 2340-9126; e-ISSN 2341-107. Págs 305-310.

Se puede acceder al contenido completo a través de el siguiente enlace:


Entrevista realiza a La Ponte-Ecomuséu en el Periódico de Quirós

publicado a la‎(s)‎ 1 dic. 2014 6:00 por La Ponte   [ actualizado el 1 dic. 2014 6:02 ]

Recuperamos en esta entrada esta entrevista que nos realizó nuestra amiga Bea Álvarez para el Periódico de Quirós, a la que queremos agradecer su interés por nuestro proyecto.

Nos parece una entrevista en la que puede entenderse muy bien qué es La Ponte-Ecomuséu, su filosofía y metodología. Se publicó en el Periódico de Quirós, nº68, ISSN 1697-5936, pp. 14-15.

Para ampliar, hacer click sobre las imágenes:
https://sites.google.com/a/laponte.org/web1/cuadiernu-blog/entrevistarealizaalaponte-ecomuseuenelperiodicodequiros/page_14pdq.jpg?attredirects=0

https://sites.google.com/a/laponte.org/web1/cuadiernu-blog/entrevistarealizaalaponte-ecomuseuenelperiodicodequiros/page_15pdq.jpg?attredirects=0

Participación del Ecomuséu en el Congreso Internacional "Cien Años de Arte Rupestre Paleolítico"

publicado a la‎(s)‎ 10 jul. 2014 4:35 por La Ponte   [ actualizado el 11 jul. 2014 1:03 ]

Los días 3, 4 y 5 de julio se celebró en el Museo Arqueológico de Asturias el Congreso Internacional denominado "Cien Años de Arte Rupestre Paleolítico. Centenario del Descubrimiento de la Cueva de Candamo", organizado por diferentes universidades e instituciones, en colaboración con el Principado de Asturias. Al congreso han asistido investigadores destacados en el estudio del arte parietal paleolítico procedentes de todo el mundo. Podemos mencionar por su proyección internacional a Georges Sauvet, Harald Floss o Hélène Valladas, entre otros.

El Ecomuséu participó con una comunicación titulada "La evolución geomorfológica del Valle del Trubia y su relación con el arte paleolítico del Abrigo de Santo Adriano (Asturias, España)." Este trabajo ha sido elaborado por los doctores Eneko Iriarte (Universidad de Burgos) y Jesús Fernández (La Ponte-Ecomuséu). El objetivo de la comunicación era presentar los resultados preliminares de una investigación que el Ecomuséu está coordinando en uno de los yacimientos integrados en sus itinerarios culturales, el Abrigo de Santo Adriano, en colaboración con personal investigador de la Universidad de Burgos y la UNED.

Esta investigación se desarrollará a lo largo de este año y consistirá en un estudio geoarqueológico del abrigo de Santo Adriano con el objetivo de entender mejor la evolución en el tiempo de este importante yacimiento que alberga un importante conjunto de arte parietal. Más información sobre el proyecto y cómo participar en él como personal voluntario aquí.

Adjuntamos a continuación el texto que se publicó en las preactas del congreso.



Un momento de nuestra intervención durante la celebración del Congreso


LA EVOLUCIÓN GEOMORFOLÓGICA DEL VALLE DEL TRUBIA Y SU RELACIÓN CON EL ARTE PALEOLÍTICO DEL ABRIGO DE SANTO ADRIANO (ASTURIAS, ESPAÑA)

Geomorphological evolution of the Trubia Valley and its relationship with palaeolithic art of the Santo Adriano cave (Asturias, Spain)


J. Fernández Fernández (1)
E. Iriarte Avilés (2)

(1)    La Ponte-Ecomuséu. Villanueva de Sto. Adriano s/n. 33115, Asturias. info@laponte.org 
(2)    Laboratorio de Evolución Humana. Dpto. de Ciencias Históricas y Geografía. Edif. I+D+I. 09001, Universidad de Burgos. info@laponte.org

ABSTRACT: The recent study of the geomorphological evolution of the Trubia Valley (Asturias, Spain), has provided a sequence of absolute and relative chronologies for the lower river terraces. These sequences are directly related with the sedimentary evolution of the archaeological site called "Abrigo de Santo Adriano", in which an important group of palaeolithic engravings is located. Correlation of fluvial terraces and sedimentary events, provide a first approximation to the chronology of the level used as a platform to do the palaeolithic engravings. This data allows us to propose some initial hypotheses about the age of the representations located in the place.

Palabras clave / Key words / Mots-clés / Palavras-chave: Geomorfología, terrazas fluviales, arte paleolítico, Asturias.
Key words / Mots-clés / Palavras-chave / Palabras clave: Geomorphology, fluvial terraces, palaeolithic art, Asturias.

El estudio que se presenta se ha llevado a cabo en la cuenca media del río Trubia (afluente del Nalón), en el centro de Asturias (N. de la Península Ibérica), donde se encuentran varias cavidades con arte paleolítico: Cueva del Conde, Torneiros, Sto. Adriano y Cueva Pequeña. Recientemente ha sido publicado un análisis de la evolución geomorfológica de este valle, lo que permite disponer de algunos datos sobre la cronología relativa de las terrazas fluviales más bajas (Fernández Fernández, 2010). A esta información se suma una datación absoluta de cronología pleistocena procedente de una de ellas (Fernández Fernández, 2012). Esta dinámica fluvial parece estar directamente relacionada con una serie de eventos erosivos que afectaron a la secuencia estratigráfica de una de las estaciones con arte parietal más importantes del valle: el abrigo de Santo Adriano (Fortea Pérez y Quintanal, 1995; Fortea Pérez, 2005). Esta secuencia, hoy desaparecida, ha dejado una serie de testigos adheridos a las paredes interiores y exteriores del abrigo, pudiendo diferenciarse con mayor claridad los restos de un suelo asociado al momento de la elaboración del arte parietal. Se trata del último nivel que cubrió el suelo de la cavidad y de su entorno, relacionado con la culminación de la creación de una terraza fluvial (T+5). Un nuevo proceso erosivo, seguramente relacionado con una incisión del cauce, produjo el definitivo vaciado estratigráfico de este abrigo, dejando “colgados” algunos de los motivos parietales, a una altura fuera del campo manual.
La obtención reciente de una datación radiocarbónica en una terraza fluvial cercana, ha aportado una cronología de 39054 cal. BP, lo que sugiere una cronología mínima muy antigua para este nivel de depósitos aluviales, indicando que en esta fecha el cauce del río Trubia ya se encontraría estable a una altura similar a la actual, y probablemente ya se habrían formado algunas de sus llanuras aluviales (la datación procede de un suelo apoyado sobre las últimas gravas depositadas en la terraza +5m).
El cálculo de alturas absolutas sobre el nivel actual del cauce aporta un dato coincidente: el primer suelo de la terraza baja datada y los testigos sedimentario del abrigo de Sto. Adriano, asociados a la elaboración del arte parietal, se encuentran a aprox. 5m. Extrapolando este dato tendríamos que sugerir una cronología mínima para este testigo similar a la de la terraza, lo que nos situaría en algún momento a finales del OIS3. Los datos sobre susceptibilidad magnética procedentes de la cercana Cueva del Conde (Arbizu et al., 2010, pp. 441) indican un momento de cierta estabilidad climática entre aprox. 40-30Kya., lo que podría haber facilitado procesos de sedimentación fluvial. A esta relativa estabilidad le seguiría un período frío a partir de c. 30Kya, quizá relacionado con la reactivación de los procesos que erosionaron la terraza +5m y vaciaron el abrigo de Sto. Adriano. Aunque estos datos no permiten una mayor precisión por el momento, abren una nueva e interesante vía de investigación que complementa la información ya conocida sobre la cronología del arte de los “santuarios exteriores” del Nalón Medio (Fortea Pérez, 1994, 2001). El estudio de la dinámica fluvial permite plantear una serie de hipótesis, que de confirmarse, situarían la horquilla cronológica para la elaboración del arte del abrigo de Sto. Adriano en algún momento entre los 40-30Kya, en consonancia con las propuestas de algunos autores que tienden a “envejecer” la cronología de estos estilos llevándolos hasta el Auriñaciense (González Sainz, 2000; Ruiz Redondo, 2011).

Fig. 1: Niveles de terrazas del Valle del Trubia y relación con el abrigo de Santo Adriano. A partir de Arbizu et al., 2010, p. 445. Se indica sobre la imagen el nivel de terrazas del que se obtuvo la datación absoluta.

Referencias bibliográficas

Arbizu, M., Arsuaga, J.L., Adán, G.E. (2010): “La Cueva del Conde 2003-2006 (Proyecto CN 04-218): Neandertales y cromañones en el valle del Tuñón (Santo Adriano). Excavaciones Arqueológicas en Asturias 2003-2006. Oviedo, Consejería de Cultura y Turismo: 435-446.
Fernández Fernández, J., (2010): Una aportación desde la arqueología del paisaje al conocimiento del primer poblamiento humano del valle de Trubia. Estudio geoarqueológico y análisis SIG del territorio. Oviedo, Universidad de Oviedo.
Fernández Fernández, J., 2012. Estudios multiescalares sobre la Alta Edad Media en el Valle del Trubia (Asturias, España) (Tesis Doctoral). Oviedo, Universidad de Oviedo.
Fortea Pérez, F. J. y Quintanal, J. M. (1995): “Santo Adriano”. Excavaciones Arqueológicas en Asturias 1991-1994, Oviedo, Consejería de Cultura y Turismo: 275-276.
Fortea Pérez, F.J. (1994): “Los santuarios “exteriores” en el Paleolítico cantábrico”. Complutum 5: 203-220.
Fortea Pérez, F. J. (2001): “Los comienzos del Arte Paleolítico en Asturias: aportaciones desde una arqueología contextual no-postestilística”. Zephyrus LIII-LIV, pp. 177-216.
Fortea Pérez, F. J. (2005): “Los grabados exteriores de Santo Adriano (Tuñón. Sto. Adriano. Asturias)”. Munibe 57: 23-52.
González Sainz, C. (2000): “Representaciones arcaicas de bisonte en la región Cantábrica”. Homenaje al Profesor Vallespí, SPAL. Revista de Prehistoria y Arqueología 9: 257-277.
Ruiz Redondo A. (2011): “Convenciones gráficas en el arte parietal del Paleolítico cantábrico: la perspectiva de las figuras zoomorfas”. Trabajos de Prehistoria, 68, N.º 2: 259-274.

Entrevista a La Ponte-Ecomuséu en el diario digital Asturias24

publicado a la‎(s)‎ 23 may. 2014 2:33 por La Ponte   [ actualizado el 23 may. 2014 2:35 ]

El pasado jueves 22 de mayo de 2014 salía publicada una entrevista realizada a La Ponte-Ecomuséu por el periodista Pablo Batalla Cueto en el suplemento semanal del diario digital Asturias24.

Reproducimos a continuación su contenido y adjuntamos el enlace directo a la entrevista. Esperamos que os resulte interesante.

Lo de dentro y lo de fuera: el Ecomuséu La Ponte

Una iniciativa autogestionaria toma como base el "paisaje cultural" de Villanueva de Santo Adriano para un proyecto que convierte todo el territorio en un gran museo y promueve su "gestión integral" con el protagonismo de las comunidades locales

Interior de la Casina de la Villa Fondera, en el Ecomuséu de La Ponte.
Interior de la Casina de la Villa Fondera, en el Ecomuséu de La Ponte

Hace unos meses, en octubre de 2013, el Ecomuséu La Ponte, de Villanueva de Santo Adriano, organizó un taller de identificación de setas. Jesús Fernández, arqueólogo e historiador y director del ecomuseo, explica así en qué consistía la actividad: "El monitor fue Ricardo Fernández Busto, un habitante local que conoce muy bien el campo y cuyo saber ha sido reconocido por organizaciones micológicas profesionales. La actividad se ofrecía al público local y a los visitantes del ecomuseo, de tal manera que se estableciese un puente entre 'lo de dentro', o sea, lo rural, y 'lo de fuera', o sea, la comunidad en un sentido más general; entre la tradición y la modernidad, entre la ciencia y los saberes locales... El ecomuseo tiene dos caras. Una hacia afuera: visitantes, especialistas, técnicos, administraciones; y otra hacia adentro: desarrollo comunitario, formación de las personas que vivimos en el medio rural, ocio, día a día del pueblo..." Esa es la clave para entender este proyecto: "Siempre", concluye Fernández, "tratamos de combinar esas cosas, lo que sabemos gracias a la ciencia, lo que hemos aprendido de la tradición, para contar historias sobre nuestro paisaje, la historia, la arqueología, etcétera».

El "paisaje cultural" es el concepto central del Ecomuséu. Pero, ¿qué es un paisaje cultural? "Lo engloba todo, desde una iglesia prerrománica hasta una seta que crece donde crece porque hay una actividad humana y una cultura a la que está asociada. Todo es parte de un ecomuseo", explica Fernández. ¿Y un ecomuseo? ¿Qué significa esa etiqueta que también distingue a proyectos asturianos como el Ecomuseo Minero Valle de Samuño, en Langreo, o el Ecomuseo Ca L’Asturcón, en la parroquia villaviciosina de Argüeru?

Contra lo que pueda parecer, el concepto no es nuevo: surge en Francia en 1971 y, en estos cuarenta años, ha ido extendiéndose a países tan distantes entre sí como Polonia, Turquía o Tailandia. Fernández lo expone sucintamente: "La ecomuseología es la museología del medio en el que vive una comunidad cultural. Si la ecología estudia el medio ecológico, la ecomuseología lo interpreta. Los seres humanos, con su actividad en el territorio, han creado el 'paisaje cultural', que es una hibridación entre el medio natural y el cultural. El ecomuseo tiene una naturaleza procesual; no está pensado para ser un elemento estanco como el museo convencional de objetos, sino que tiene una naturaleza dinámica. Es un laboratorio de gestión integral del patrimonio cultural: así me gusta definirlo".

Jesús Fernández define además un elemento esencial: las comunidades locales, "que deben tener el protagonismo en la puesta en marcha y gestión de los ecomuseos, y son también herramientas de participación comunitaria, aunque este apartado es el que menos se ha desarrollado en la ecomuseología. La mayoría de ecomuseos son iniciativas públicas y siguen modelos bastante convencionales. Son, a menudo, museos con otro nombre".

EL TERRITORIO ES EL MUSEO
De tal descripción se desprende fácilmente que un ecomuseo tiene una estructura muy diferente a la de un museo: no es un edificio concreto, sino algo más extenso y descentralizado, con unos límites más difusos. Tiene, sí, un centro: el del Ecomuséu La Ponte es una hermosa casona de dos plantas con galería, sita en el barrio de San Romano de Villanueva, muy cerca de la famosa Senda del Oso, y en cuyo interior se organizan charlas, talleres y exposiciones, además de una librería con obras sobre mitología, lengua asturiana, historia o agroecología. Pero además, el paraguas que es esa etiqueta de "Ecomuséu" alberga otras construcciones y elementos desperdigados por toda la zona.

En la misma aldea de Villanueva, por ejemplo, se yergue la Casina de la Villa Fondera, una pequeña casa de campesinos, con un hórreo anexo, que es publicitada asegurando que "supone viajar a un pasado no tan lejano, para comprender mejor cómo vivieron los abuelos y abuelas de aquellas familias de escasos recursos que no tenían más que para comprar una pequeña casina, sin todas las comodidades de nuestro presente: la luz, el agua corriente, la lavadora, el baño...".

También en el barrio de San Romano se encuentra la iglesia del mismo nombre, un coqueto templo románico construido entre la segunda mitad del siglo XII y la primera del XIII, en la cual se conserva un interesante conjunto de pinturas murales de estilo gotizante. Ya en otra parroquia, la de Tuñón, otra iglesia más conocida está incluida también en el circuito. Se trata de la de Santo Adriano, de origen prerrománico. Completan el conjunto dos cuevas con arte rupestre: el abrigo de Santo Adriano y la cueva del Conde, que posee antiquísimos grabados auriñacienses.

Además, el ecomuseo invita a visitar otros elementos de interés etnográfico, histórico o natural de acceso no restringido que motean el concejo: molinos hidráulicos, un puente medieval, un lavadero, la Ruta les Xanes...  "Nuestra intención ya en 2005, cuando surge la idea", explica Jesús Fernández, "era crear un museo del territorio o parque patrimonial, en el que el territorio fuera el verdadero museo, el contenedor, y la colección todo el patrimonio cultural y natural que alberga dicho espacio". En definitiva, "una herramienta de participación comunitaria, una fórmula mediante la cual una población 'se hiciera cargo' de su patrimonio cultural, para cuidarlo y, entre otras cosas, poder vivir de él".

Según explica la página web del Ecomuséu "todos estos elementos se vertebran a través de distintas visitas y rutas culturales". Estas visitas se ofrecen a través de un programa que se puede consultar en el propio sitio web, pero también se realizan, previo encargo, para grupos cerrados.

UNA AGRICULTURA SOSTENIBLE
Como ya se ha dicho, el Ecomuséu organiza, además, diversos talleres y actividades. Así, por ejemplo, el gaitero Xuacu Amieva imparte cada jueves, en la sede del Ecomuséu, clases de baile tradicional, bandurria, flauta travesera, xipla, violín tradicional, gaita, zanfona, tambor, pandereta, pandero y bodhrán. También se ofrecen talleres de arqueología experimental, o un grupo de intercambio agroalimentario de productos ecológicos que "busca facilitar la interacción entre consumidores y productores locales y contribuir a hacer sostenible la actividad de los pequeños agricultores que todavía mantienen formas tradicionales de cultivo y a mejorar la calidad de vida de las personas que viven en el medio rural".

El proyecto no carece de una cierta orientación política. El propio grupo de intercambio agroalimentario es justificado defendiendo que "las sociedades campesinas tradicionales han gestionado durante siglos nuestro territorio sabiamente, como su bien más preciado, practicando una agricultura sostenible, respetuosa con el medio ambiente, fuente de biodiversidad y garantía de reproducción social y cultural", que "hoy en día este modelo de gestión del territorio está siendo fagocitado por una economía de mercado a la que no importan la conservación del medio, ni los beneficios sociales, ni la biodiversidad, sino la pura ganancia y la acumulación de capital".

El Ecomuséu publica asimismo una revista titulada Cuadiernu, dirigida por el propio Jesús Fernández y cuyo primer número, que puede ser descargado en PDF en la página web del Ecomuséu, salió a la luz en noviembre de 2011 con artículos como 'El paisaje toponímico de Villanueva y otros nombres de Santu Adrianu' o una entrevista con el antropólogo catalán Llorenç Prats, que forma parte del concejo científico asesor del museo junto con otros estudiosos como Javier Fernández Conde, de la Universidad de Oviedo, u Óscar Navajas Corral, de la Antonio de Nebrija.

UN PROYECTO AUTOGESTIONARIO
El Ecomuséu La Ponte es completamente autogestionario. "No recibimos ayudas públicas ni subvenciones", asegura Fernández. Ello hace que el desarrollo del proyecto sea lento y problemático. "El hándicap principal a corto plazo es la profesionalización: si no podemos vivir de esto, lo acabaremos dejando. A día de hoy los recursos de que disponemos sólo dan para tener un contrato a media jornada", lamenta el director. "Pero esperamos que esto cambie en breve", añade, esperanzado, después. "Creemos", dice, "que en un año podremos tener a una persona dedicada a tiempo completo y que a partir de ahí se podrá crecer más a medio plazo. Nuestro ideal, y nuestro propósito a corto plazo, es que al menos tres personas puedan llegar a trabajar aquí, en diferentes proyectos".

¿Y a largo plazo? "Esperamos que el ecomuseo sea una institución reconocida y abrirla a la participación pública una vez que se haya definido adecuadamente su papel. Es un peligro contar con políticos para un proyecto de este tipo, pues están muy condicionados por su visión a cuatro años. Por eso hay que definir y restringir muy bien el ámbito de su participación para que no peligre el conjunto del proyecto por avatares políticos, como hemos visto en algunos museos asturianos. Hay que colaborar con la administración, pero colaboración no significa control".

Aquí el control "lo tenemos los vecinos", puntualiza Fernández, y eso "es algo que a algunos políticos les cuesta entender". "En España", prosigue, "hay una idea muy simplona y limitada de lo que es 'lo público': lo entendemos como sinónimo de 'gestionado por funcionarios'. Nosotros, quizá por influencia de nuestra cultura rural" —el propio Jesús Fernández, sus padres, sus abuelos y dos de sus bisabuelos eran de Santo Adriano—, "creemos también en lo comunal y en lo comunitario, en que las propias comunidades seamos gestoras de nuestros recursos y asumamos la importante responsabilidad de hacerlo". Y concluye:  "Frente a los que abogan por una especie de eterna minoría de edad cívica, por una sociedad administrada, nosotros apostamos por una sociedad activa y creadora".

Ruta cultural (9/2/14): Andrúas

publicado a la‎(s)‎ 13 feb. 2014 2:18 por La Ponte   [ actualizado el 13 feb. 2014 2:21 ]

En esta nueva entrada del blog "Cuadiernu" nuestro socio y colaborador, Carlos Lozano, nos describe la ruta que La Ponte-Ecomuséu organizó el pasado día 9 de febrero. Esta ruta forma parte de los itinerarios del Ecomuséu, que podéis ver pinchando aquí.


Andrúas

La ruta comienza en el área recreativa de Las Xanas (230m) pequeño núcleo rural distante apenas 1 km de Villanueva, capital de Santo Adriano. Una vez reunido todo el grupo en el parking del área subimos unos 300m por la carretera de Tenebreo -As-360- hasta el cartel que nos indica el comienzo de la ruta de Las Xanas, primera etapa de nuestro itinerario.


Un pedrero en ligera pendiente nos permite alcanzar la altura necesaria para disfrutar de las vistas del pueblo de Villanueva y su vega.


El camino es un falso llano en ascensión ganando altura. La Cerezal es el primer túnel con el que nos topamos dando paso a la zona más sedimentaria con un importante valor geológico por sus canchales y roquedos de caliza  que formando pliegues verticales dan alternancia a la caliza blanca (Candamo) y rosada (Griotte).


Poco a poco dibujamos la ladera del monte sobre el Viescas (tradicionalmente denominado regueiru Las Xanas) llegando a la zona más artificial, escarpada y bonita. El túnel de La Virgen, nos cambia la ruta, entramos en Valle Grande entre avellanos, fresnos, tilos y castaños mientras descendemos hacia el reguero. Como referencia dejaremos por nuestra izquierda la entrada de una mina de montaña llegando hasta un puente de madera que una vez superado, el camino, nos lleva hasta un molino destartalado, pocos metros más adelante el camino se bifurca en dos tomando el de la derecha, el cual se distingue por sus escalones de traviesas.


Comienza una dura ascensión hasta llegar a otro cruce señalizado donde volveremos a tomar el sendero de la derecha en fuerte subida, por la izquierda nos acompaña el reguero de la Boya hasta nuestra primera meta: La Rebollada (660m). Caleyando por la población vemos la ermita de Santa Bárbara escondida entre las casas, así como la fuente con el lavadero, su bebedero y un potro para ferrar. Al final del pueblo tomamos un caleyon  empedrado que nos sale por nuestra derecha entre avellanos y nos lleva hasta una portilla que atravesamos para en unos 600m llegar  al Collau de la Canal Seca (884m).


A nuestras espaldas La Mostayal vigila Pedroveya en una hermosa panorámica. Nuestro objetivo está a la izquierda marcado por el pico Las Airuas, una leve ascensión para desembocar  en el puerto de Andruas (951m) de nomina quirosana pero derechos para el ganado y vecinos de Villanueva de Santo Adriano. Se conservan las charcas para beber las ganaderías, dos cabañas escombradas y la joya de la arquitectura popular: la cabaña de Villanueva, en el lugar que a veces se denomina Buxana.


Es, un corro comunal propiedad de los pastores de Villanueva con techo en forma de falsa cúpula de lajas por aproximación de hiladas y cubierta de "tapín" vegetal. Su singularidad radica en que a diferencia de otros corros que son circulares este es cuadrado y su cantería está muy trabajada para este tipo de edificación.


Aprovechamos para comer refugiándonos dentro, mientras otros ascendían al pico Las Airuas o Cotachai (1019m), donde las vistas de Proaza, la Canal Seca, Rebollada, Pedoveya y Andruas son esplendidas. Volvemos sobre nuestros pasos para cruzar trasversamente el Collau la Canal Seca subiendo el último repecho hasta el picu Portiellu (945m) donde entre muros una portilla de metal hace de frontera de los concejos de Quiros y Proaza.


Bordeamos la sierra de Serandi entre murias para en pocos minutos llegar hasta Peña Blanca (812m) donde las vistas de Forcada, Villamejin, San Martin y Proaza no tienen desperdicio.


Nuestra dirección es noroeste alcanzando rápidamente la Guariza de Serandi, el camino hace un giro brusco a la izquierda a la altura de una cabaña, es donde nos desviaremos de nuestra ruta para cruzar una portilla y entrar en una finca conocida como de Don Fernando. Una vez recorrido 200m nos encontramos en la atalaya de la Encina donde disfrutamos de las vistas de la ruta de Las Xanas y Peña Rey desde el otro lado del arroyo Viescas.


Volvemos sobre nuestros pasos para continuar  el descenso ya en la majada de Curueño donde destacan las cabañas con sus varas de hierba. Una pista hormigonada nos introduce en Serandi (440m) hermoso pueblo que aún conserva buena parte de su patrimonio arquitectónico tradicional destacando sus numerosos hórreos alguno de los cuales conserva  arcos abocinados junto con liños y colondras decorados con pinturas al estilo Villaviciosa datados del siglo XVI.



La urbe, al ser escalonada, debemos atravesar la para tomar un sendero en su parte inferior entre huertas y avellanos. Dicho camino discurre sin pérdida paralelo al reguero  de Picaros que según se cree fueron los moros quienes pusieron este nombre pues eran atacados siempre que se internaban por los astures.


Llegamos al cercado de las osas en el monte Fernanchín, es la conocida Senda del Oso que tomaremos a la derecha para alcanzar nuestra meta, Las Xanas. Como referencia dejaremos a nuestra izquierda el nuevo cercado de los osos y el área recreativa de Buyera. Sin salir de la senda pasado 1 km  atravesamos el puente de  hierro con la iglesia románica de San Romano a su izquierda  introduciéndonos en Villanueva. A pocos metros nos espera el local del Ecomuseo La Ponte donde nos detenemos para comentar las experiencias de la jornada y tomar un refresco.


La etapa final es atravesar el puente medieval y  el resto de la población  para llegar a Las Xanas donde nos separamos.



Neandertales y cromañones en los Valles del Oso. Una experiencia en didáctica del patrimonio con escolares de 1º de ESO

publicado a la‎(s)‎ 12 dic. 2013 5:12 por La Ponte   [ actualizado el 12 dic. 2013 6:50 ]

El pasado día 3 de diciembre recibimos en La Ponte-Ecomuséu la visita de un grupo de alumnos y alumnas de 1º de ESO, procedentes del IES de Trubia, con los que desarrollamos la actividad denominada “Neandertales y cromañones. Acercándose a la Prehistoria en los Valles del Oso”.

Alumnos y alumnas del IES de Trubia durante su visita a La Ponte-Ecomuséu

En esta nueva entrada del blog presentamos una descripción de la actividad y algunas reflexiones con el ánimo de mejorar en nuestra estrategia de difusión del patrimonio cultural hacia los escolares de las enseñanzas medias, cuya atención es a veces tan difícil de captar.

Planteamiento de la actividad y objetivos

Esta actividad se desarrolla al aire libre y consiste en visitar dos yacimientos prehistóricos localizados en el Valle del Trubia (también conocido turísticamente como Valles del Oso). Estos lugares son La Cueva del Conde y el Abrigo de Santo Adriano, próximos a la localidad de Tuñón (concejo de Santo Adriano, Asturias).

Se trata de pequeños abrigos rocosos cercanos al río y fácilmente accesibles. Jugaron un papel clave como refugio de los grupos de cazadores-recolectores que poblaron este valle durante la Prehistoria (concretamente durante el Paleolítico Medio y el Superior), lo que dio lugar a la formación de importantes secuencias arqueológicas. Además en sus paredes se grabaron signos y figuras de animales que se corresponden con las etapas más tempranas del arte paleolítico (c. 35.000-25.000 años antes del presente).

Los objetivos de esta actividad aparecen desarrollados en la Unidad Didáctica que La Ponte-Ecomuséu ha elaborado para complementarla. Puede descargarse en este enlace:

Aquí presentamos de manera esquemática algunos de los objetivos específicos:
  1. Comprender el contexto social y cultural de la Prehistoria en Asturias y sus límites, concretamente de dos de sus etapas más antiguas: el Paleolítico Medio y el Superior.
  2. Aprender a interpretar un yacimiento arqueológico para entender el proceso de investigación mediante el cuál se obtiene información detallada sobre nuestro pasado.
  3. Descubrir el nacimiento del arte como manifestación exclusiva de nuestra especie y acercarse a su significado como expresión simbólica. Aprender a situar las manifestaciones artísticas del Paleolítico en el tiempo y el espacio.
  4. Comprender aspectos sobre el contexto geográfico y medioambiental del período: cambios climáticos, fauna y flora pleistocenas.
  5. Mostrar al estudiante mediante hechos científicamente contrastados que toda la humanidad actual forma parte de una única especie y que nuestras diferencias se deben a adaptaciones muy recientes.
  6. Desarrollar el sentido crítico de los alumnos y alumnas hacia algunos tópicos sobre la Prehistoria (fuertemente condicionados por orientaciones y prejuicios de carácter androcéntrico).
  7. Conocer, disfrutar y valorar el patrimonio artístico asturiano, contribuyendo de forma activa a su conservación y rechazando los comportamientos que lo deterioren o mermen.
  8. Practicar el senderismo como forma saludable de conocer el entorno rural de Asturias y sus valores naturales y culturales.
Desarrollo de la visita

Recibimos a los escolares en el aparcamiento de Tuñón, hacia las 10,45 de la mañana. La temperatura era bastante baja, menos de 5 grados, pero con la sensación térmica de “fondo de valle” parecía que hacía mucho más frío. Un poco incómodo para arrancar la jornada, pero idóneo para explicar cómo se vivía en la Edad de Hielo.

Nada más llegar se dividen en equipos mixtos, ya que a lo largo de la jornada deberán superar una serie de pruebas puntuables.

La primera visita que realizamos fue a la cueva del Conde. Este yacimiento fue excavado por primera vez hace ya casi un siglo y desde entonces se realizaron sucesivas campañas arqueológicas, las más recientes hace una década, con Juan Luis Arsuaga, del proyecto Atapuerca, como codirector, junto a la arqueóloga asturiana Gema Adán. Un resumen de los resultados de sus investigaciones puede consultarse aquí.

En El Conde el objetivo es aproximar a los alumnos y alumnas a los métodos de investigación histórica. Se explica qué es un yacimiento arqueológico, cómo se forma y cómo se excava, qué tipo de datos facilita y cómo se procesa esa información. Estos conocimientos más teóricos se imparten en este momento para aprovechar que a al principio los escolares están más concentrados.

Para que los estudiantes entiendan mejor este proceso se realiza una dinámica en la que cada equipo tiene que averiguar cuál es la función de algunos objetos prehistóricos realizados en piedra. De esta forma simulan el trabajo que los grupos de investigación en arqueología desarrollan en sus laboratorios y entienden mejor en qué consiste esta profesión y cómo se crea el conocimiento que después ilustra sus libros de texto. También comprenden mejor los proceso tecnológicos de la industria lítica, desde la fase de aprovisionamiento en los aluviones de los ríos, hasta su uso final, pasando por todo el proceso de talla, ya que deben visualizarlo y razonarlo para llegar a sus conclusiones.

En la Cueva del Conde explicando cómo se forma un yacimiento arqueológico

Alumnos y alumnas discutiendo sobre la posible función de un útil de piedra

A continuación nos desplazamos al abrigo de Santo Adriano, donde puede contemplarse un conjunto de arte paleolítico de época gravetiense-solutrense, compuesto principalmente por grabados zoomorfos (bisontes, ciervas y cabras). El objetivo es ahora acercar a los estudiantes a las formas de vida de los grupos de cazadores-recolectores de la prehistoria y a su arte. Se dispone para ello de una reconstrucción de un campamento al aire libre cerca del abrigo, que se compone de una cabaña hecha con materia vegetal, un hogar y un espacio adyacente despejado.


En el campamento paleolítico

Una vez allí se explica a los alumnos y alumnas cómo debía ser la llegada a un campamento temporal abandonado el año anterior. De esta forma comprenden cómo es la forma de vida nómada, al imaginarla en este entorno. Se les sugiere realizar las tareas propias de un grupo de cazadores-recolectores al llegar a un campamento estacional: cazar, recolectar y hacer fuego.

El taller de fuego se realiza mediante fricción. Primero se hace una demostración y luego los estudiantes lo intentan. Durante el taller se explica cómo se aprovechó este recurso durante la prehistoria y su importancia en nuestra historia evolutiva. Hacer fuego, de cualquier forma, es complejo, y en esta prueba ya puntúa el equipo que consiga simplemente sacar un poco de humo.


Taller de fuego dentro de la cabaña paleolítica

La prueba de caza y recolección consiste en descubrir una serie de pistas distribuidas por el entorno del campamento (un sendero marcando entre los árboles, de recorrido circular). Estas pistas simulan pequeñas piezas de caza (más escasas) o productos de recolección, como bayas, frutos silvestres, raíces y otros tipos de plantas (más abundantes). Cada equipo se divide en chicos y chicas. Las chicas deben buscar los elementos de recolección y los chicos los de caza, mostrándoles los roles habituales en las sociedades de cazadores-recolectores. Cada pista contiene el número de kilocalorías que aporta al grupo. Si consiguen recoger un buen número, superarán el umbral mínimo para sobrevivir y puntuarán en la prueba. Al final lo que nos interesa es que vean que el número de kilocalorías aportado por la recolección es mucho más importante y decisivo para la supervivencia que el aportado por la caza, más aleatorio y escaso. La caza aporta aproximadamente un 30% de la cantidad total si se encuentran todas las pistas, dato que se corresponde con los estudios realizados por los antropólogos sobre este tipo de sociedades.

Esto nos ayudó a hacer posteriormente una reflexión con los estudiantes sobre la importancia de las actividades desarrolladas por las mujeres dentro de estos grupos humanos. Con ello buscamos que los escolares reflexionen sobre el sesgo androcéntrico que a menudo se vierte en los libros de texto a favor de la importancia de la caza y la actividad masculina en detrimento de la femenina.

Reflexionando sobre el papel de la mujer en la Prehistoria tras el taller de caza-recolección

Por último, en el taller de arte, los alumnos y alumnas deben identificar tres especies de animales presentes en las paredes del abrigo (un bisonte, una cierva y una cabra montesa). A medida que se hace la prueba se introducen comentarios sobre las técnicas del arte, su evolución y sobre su posible función social.

Al final de la jornada lo importante es que los participantes se lo hayan pasado bien. El alumnado actual está muy acostumbrado a que la información le llegue velozmente, la televisión, Internet, el cine… contribuyen a que estén acostumbrados a aburrirse enseguida si las cosas no se suceden con cierto dinamismo y rapidez. Por muy elaborada que esté una actividad, puede ser valorada muy negativamente por los escolares si no la encuentran entretenida. Los talleres que realizamos son de 15 minutos y no se da tiempo a que descansen entre ellos. De esta forma los alumnos y alumnas están más concentrados en lo que tienen que hacer al cambiar constantemente de prueba. Como son puntuables, la competitividad a la que están acostumbrados refuerza su interés. A la vez, al trabajar en equipo, se busca que también aprendan a ser cooperativos y que comprueben por sí mismos que la supervivencia, en el caso de la prueba de caza-recolección, depende de una buena coordinación como grupo.

Finalizamos a las 14 h. en el que había sido nuestro punto de encuentro cuatro horas antes, con el recuento de puntos y la entrega de un obsequio al equipo ganador.

Valoración

Respecto a la valoración del profesor y alumnos/as esto es lo que nos han transmitido a través de los respectivos cuestionarios realizados tras su participación en la actividad.

Alumnos/as (este cuestionario fue elaborado por el profesor Carlos Osoro, al que desde aquí agradecemos su colaboración):

1. Valora del 1 al 5, siendo 1 la calificación mínima y 5 la máxima, cada uno de los aspectos siguientes de la actividad:
  • Visita al yacimiento de la Cueva del Conde: 4.04 (media)
  • Visita al Abrigo de Santo Adriano: 4,50 (media)
  • Talleres de fuego y caza-recolección: 4,54 (media)
  • Otros (“recorrido hasta los yacimientos”, 2 respuestas): 4,5 (media)
  • Otros (“explicaciones”: 5 respuestas): 4,8 (media)
2. Valora el conjunto de la actividad “Neandertales y cromañones en los valles del Oso” del 1 al 5: 4.45 (media)

3. ¿Recomendarías esta actividad a los alumnos y alumnas de 1º de ESO del próximo año? Sí/No. SÍ:  95,45 %.

La valoración del profesor que participó en la actividad también fue muy positiva y tanto él como los alumnos nos hicieron toda una serie de sugerencias para mejorar tremendamente interesantes y constructivas, que vamos a tener muy en cuenta para próximas ocasiones.

El año próximo esperamos repetir.

Si eres profesor/a y quieres realizar esta actividad con tus alumnos y alumnas puedes contactar con nosotros en: info@laponte.org o llamar al teléfono 985761403. El precio por participar es de 6€ por alumno (transporte no incluido).

Cristina López y Jesús Fernández
Área de didáctica y patrimonio. La Ponte-Ecomuséu

Una buena SOPA de entrante (con judías... y judíos)

publicado a la‎(s)‎ 20 oct. 2013 8:57 por La Ponte   [ actualizado el 19 nov. 2013 10:39 ]

-¿Sois del Frente Judaico Popular?

- ¡Vete a la mierda! ¿Frente Judaico Popular? ¡Somos del Frente Popular de Judea! ¿Frente Judaico Popular? ¡Disidentes!

- A los únicos que odiamos más aún que al pueblo romano es a los cabrones del Frente del Pueblo Judaico ¡Disidentes!

-y al Frente Popular del Pueblo Judaico ¡Disidentes todos!

- y al Frente Popular de Judea ¡Disidentes!

-¡¿Queeé?!

- El Frente Popular de Judea, ¡disidentes!

- ¡El Frente Popular de Judea somos nosotros!

- ¿Eeeh?, esto..., creí que éramos de la Unión Popular...

- ¡Del Frente Popular!

-¿Qué paso con la Unión Popular?

- Allí está.

- ¡DISIDENTE!


Diálogo de la película "La Vida de Brian"

Esta desternillante escena de la gran película de los Monty Python ironiza, en clave de humor y ficción, acerca de la atomización política de los frentes antiimperialistas durante la ocupación romana de Judea. Se trata en realidad de una parodia y una crítica a la sociedad del momento (1979), a la religión, al Estado, la política, y también a los movimientos de oposición de izquierdas que, tras Mayo del 68, permanecían envueltos en fuertes controversias teóricas que los mantenían divididos y sumidos en la más absoluta de las marginalidades sociales y políticas. ¿Quién no se ha encontrado alguna vez rememorando este diálogo en alguna de aquellas asambleas de estudiantes que se organizaban en la facultad? Que si troskos, leninistas, anarkas... Bueno, quizá hubiese un poco de barullo, pero todo el mundo daba su opinión y participaba. Es el sino de la democracia, pues donde no hay ágoras, únicamente habla el silencio impuesto por los tiranos. Moraleja: el problema no es de la división de los frentes antiimperialistas, sino la propia existencia del Imperio.

Después de nuestra reciente participación en el I CONGRESO INTERNACIONAL SOBRE EDUCACIÓN Y SOCIALIZACIÓN DEL PATRIMONIO EN EL MEDIO RURAL (SOPA 2013) celebrado en Malpartida de Cáceres los días 18, 19, 20, 21 y 22 de septiembre, hemos conocido muchos y muy variados puntos de vista sobre la socialización y educación del patrimonio cultural. Algunos de ellos afines, otros absolutamente distantes. Pero, en cualquier caso, regresamos con un buen sabor de boca, porque se han tratado aspectos que hasta hace apenas unos años no habrían sido objeto de discusión en un congreso de estas características celebrado en España. Desde luego que los participantes pertenecemos a "frentes" diferentes, pero lo importante es que juntándonos nos hemos hecho notar frente al Imperio del "no debate" en temas relacionados con la socialización del patrimonio cultural. No olvidemos, el problema no es la existencia de distintos puntos de vista sobre estos asuntos, sino su más absoluta ausencia.


Cartel del SOPA 2013

Tenemos que agradecer a los organizadores del encuentro (Sabah, Juanjo, Anibal y compañeros/as de Underground Arqueología) el tremendo esfuerzo realizado, sabemos que no es fácil coordinar a tantas personas, procedentes de lugares tan recónditos y desconocidos para nosotros como Azerbaiyán. La preocupación por poner en el centro de la discusión patrimonial a la sociedad misma constituye un punto de inflexión radical y creemos que definitivo en el hasta ahora bastante árido panorama peninsular. Por ello el encuentro ha tenido un doble interés: como espacio de debate sobre temas aún poco trabajados en este Estado, pero, sobre todo, como punto a partir del que tejer una red necesaria de colaboraciones. La plataforma nacida de este congreso (RED SOPA) es un cauce abierto para el diálogo, el intercambio mutuo de información, ideas e inquietudes, que sin duda nos continuarán haciendo más visibles a todos.

En nuestra intervención presentamos el proyecto de ecomuseo que estamos poniendo en marcha en Santo Adriano (Asturias), denominado La Ponte-Ecomuséu. Al principio desgranábamos algunos conceptos que desarrollaremos aquí para que quede clara cuál ha sido la postura defendida y el sentido que para nosotros tienen, con la intención de contribuir a madurar entre todos estas ideas de cara a próximos encuentros. Pero ¡que nadie se asuste!, se trata de reflexiones teóricas hechas desde la práctica, porque ante todo, a nosotros, y esto lo compartimos con muchos de los/as participantes en este congreso, lo que más nos gusta es remangarnos y ensuciarnos las manos con el patrimonio. Reflexionar sobre conceptos teóricos está muy bien, siempre que ello no nos lleve a adoptar poses inmovilistas o a confundirnos en discusiones estériles. En fin, la clave es reflexionar para seguir andando y no quedarnos petrificados ante la teoría más "dura" y "académica". Actuar, y si hay que equivocarse y rectificar, pues no pasa nada. El mayor error es sin duda quedarse quieto, pues mientras discutimos sobre el Frente Popular de Judea serán "los romanos" los que se muevan en nuestro lugar, relegándonos (en el mejor de los casos). Esperemos que esto no ocurra. El SOPA es la constatación de que estamos arrancando fuerte, continuemos con esta inercia.


Un momento de nuestra intervención en el SOPA 2013

Algunos temas para el debate futuro

Patrimonio cultural. Es un concepto cada vez más complejo y confuso. “Patrimonio” es algo muy diferente dependiendo de quién lo defina y por tanto podríamos decir que el “patrimonio” propiamente dicho no tiene en realidad ningún interés, no es lo importante o relevante en esta discusión. Son los “procesos de patrimonialización” la verdadera “causa” del patrimonio, el "backstage" donde se cuecen los discursos e ideologías que soporta el “producto”, que una vez puesto en escena llamamos patrimonio. Por proceso de patrimonialización entendemos un conjunto de acciones puestas en marcha por un grupo social u organización con el objetivo de apropiarse simbólicamente de una materialidad (o idea), para transformarla en repositorio, contenedor, de unos determinados valores, visiones de la realidad y discursos políticos. ¿Y quién patrimonializa? El museo es sin duda el mejor ejemplo de cómo operan en un territorio los procesos de patrimonialización. Podríamos afirma lo siguiente: “dime qué tipo de museos tienes y te diré qué tipo de sociedad eres”. ¿Y qué tipo de museos, o proyectos de patrimonialización hay en España? Pues fundamentalmente de promoción pública, es decir, dependientes del Estado, las autonomías y municipios, que son la inmensa mayoría y responden a las propias necesidades de las administraciones (tremendamente influidas por los partidos políticos), no siempre acordes con las de la ciudadana, y de hecho demasiado a menudo alejadas de ella. También hay algunos de promoción privada, dependientes generalmente de personas con un importante status económico y social que “comparten” su patrimonio con "la plebe" a través de estas instituciones (a la vez que desgravan impuestos). ¿Dónde están los museos de las pequeñas comunidades? ¿De grupos, colectivos, ciudadanos? Si algo ha quedado patente en Malpartida, siendo realistas, es que este tipo de iniciativas que podríamos denominar “micro” son aún poco frecuentes en España, aunque el SOPA es la evidencia de que algo se está cociendo.

Socialización. Este ha sido quizá un término poco discutido en este congreso y que requería de una mayor atención. Si la clave del patrimonio son los procesos, la socialización de estos procesos es un tema que debe ser central. Obviamente, si la propia definición de “patrimonio” es tan variable cabe pensar que en este caso la de “socialización” también lo es. Hemos notado que para mucha gente “socializar” es sinónimo de lo que para los poderes públicos es “acercar”, una suerte de “democracia cultural”, que va acorde con un concepto idealista del patrimonio: es algo bueno porque sí, y por tanto también es bueno mostrárselo a la gente, independientemente de lo que la gente opine: ya está el Estado-aparato partitocrático (y los técnicos y especialitas -) para decidir por todos. Atendiendo a la definición de la RAE nosotros proponemos hablar en estos casos de propuestas para la “sociabilización” en torno a un patrimonio ya definido, más que de socialización propiamente dicha. “Socialización” es para nosotros sinónimo de “apropiación” de los procesos de patrimonialización por nuevas redes de sujetos patrimonializadores, lo que implica irremediablemente la transformación del propio concepto de patrimonio. En este sentido en Malpartida hemos visto más proyectos para “sociabilizar” en torno a un concepto ya definido de patrimonio, que para “socializar” los procesos que lo crean y transformarlos. Esto no es negativo, sino la constatación de que existen puntos de vista muy distintos sobre la cuestión.

Comunidades locales. Algo que también necesita ser más debatido y aclarado. A veces nos referimos a las comunidades locales como entidades “realmente existentes” cuando en realidad se trata de un concepto generalista: equivale a hablar de sociedad, solo que variando el factor de escala. Sobre este asunto quizá quien más ha reflexionado es el filósofo francés Bruno Latour, para quien la “sociedad” directamente no existe. Lo realmente existente son redes, actores que operan aglutinándose y disgregándose permanentemente, formando “comunidades”, no solo locales, sino también globales, gremiales, políticas… los actores que las integran pueden pertenecer a la vez a redes distintas, incluso antagónicas, ir y venir. Aquí utilizamos el término “comunidades” como sinónimo de “redes” de actores. Para nosotros los procesos de patrimonialización son situaciones de hecho que pueden funcionar como atractores de sujetos, actantes que discuten, opinan, ponen en marcha sus propios procesos de patrimonialización y creación de subjetividades, necesarios más que nunca en un horizonte tendente al pensamiento único o “pensamiento 0” en palabras de I. Ramonet. El patrimonio es siempre una creación política que no se desenmascara sin oposición.

Una vez expuestas opiniones y sobre todo, dudas, defendemos nuestra idea. El patrimonio cultural es un terreno de lucha, de conflicto. Un campo de batalla que no debe ser conquistado por nadie en exclusiva y del que hasta ahora se ha apropiado en España principalmente el Estado por no existir alternativas serias a su monopolio. Un Estado-aparato tremendamente burocratizado y corrompido, que se hace añicos y que progresivamente cede su ámbito de poder a un “mercado-oligopolio”, dirigista y en expansión que apunta a una decidida privatización de estos procesos. La retórica bélica no ha de ser entendida aquí como una invitación a la lucha armada, es sencillamente retórica y tiene una intención, que es matizar el discurso “blando” de determinados sectores. Términos como “consenso” o “posibilismo” (que se utilizaron en los debates de Malpartida) son profundamente ideológicos aunque no lo parezcan, y se oponen a "ruptura", "tomar posición", "disensión", "conflicto", "política"… Hay que revelar cuál es su verdadera funcionalidad: sospechamos que quizá mantener el statu quo. Donde se dice "consenso" o "posibilismo" ¿no se está queriendo decir en realidad “aceptación”, “ocultación” de los verdaderos conflictos sociales, políticos y económicos presentes en nuestra sociedad y que se justifican a menudo a través de valores anclados al patrimonio? No puede existir un único discurso sobre el patrimonio, ni una única forma de hacer museos o proyectos de difusión. Si es así, es que estamos fallando como sociedad, que no participamos y que cedemos ante el autoritarismo del estado partitocrático y el mercado.

Por tanto podríamos resumir que para nosotros la situación ideal en un futuro no muy lejano es que aparezcan más iniciativas socializadoras del patrimonio como algunas de las que hemos visto en Malpartida, que aborden desde el inicio todo el proceso de patrimonialización en torno al que crear nuevos sujetos, discursos y productos patrimoniales, en un espacio de conflicto político donde se reconozcan los antagonismos.

En el SOPA nuestros amigos de America Latina nos aportaron su fresca visión de la cuestión, por proceder de una región donde hasta ahora el compromiso político no ha sido una opción. A este lado del charco Niquelarte, Xeitura, Xurxo Ayán... (¿SOPA o caldo gallego?) y más que quizá no pudimos ver por lo apretado de la agenda, han aportado verdaderos puntos de vista, subjetivos, propios, con los que podemos estar o no de acuerdo, pero que delimitan espacios claros de posicionamiento sobre el tablero del patrimonio: es importante adquirir esa conciencia de dónde estamos, para saber hacia dónde podemos dirigirnos.

Algo está cambiando, desde luego, y Malpartida ha sido un excelente punto de encuentro del que saldrán nuevas y necesarias redes que esperemos hagan visibles los conflictos sociales y políticos que los procesos de patrimonialización actuales/oficiales contribuyen a mantener ocultos.

Gracias a todos los que habéis compartido durantes estos días vuestras ideas, opiniones e inquietudes con nosotros.

Esta SOPA nos ha encantado, ¿qué hay de segundo?

Cristina López, Jesús Fernández y Pablo Alonso

La Cueva del Notario (Tuñón, Asturias)

publicado a la‎(s)‎ 20 oct. 2013 8:54 por La Ponte   [ actualizado el 26 nov. 2013 9:51 ]

La cueva del Notario se encuentra en la localidad de Tuñón, Santo Adriano, muy próxima a la cueva del Conde, de la que dista unos 50 m. La cavidad está colgada a unos 5 metros sobre la carretera As-228, en un escarpe totalmente vertical.

En el año 2006 se adentraba en ella un grupo de investigadores, no sin dificultad, en busca de nueva información arqueológica, ayudándose de cuerdas, arneses y demás accesorios. El acceso original quedó perdido para siempre durante la realización de las obras de mejora de la calzada (razón por la que en la actualidad es tan complicado entrar). Fue a principios de los años 90, momento en que este mítico lugar estuvo a punto de desaparecer de no haber sido por las denuncias de los vecinos de Tuñón, que se sorprendían al ver cómo la maquinaria avanzaba hacia la pequeña gruta sin vacilar, sin tener en cuenta el valor que aún tenía dentro del imaginario colectivo local. Finalmente se introdujo una ligera modificación en el trazado de la carretera y la Cueva del Notario se salvó.

Accediendo a la cueva

Durante la visita descrita se pudo constatar que este pequeño covacho no alberga en su interior ningún tipo de "cultura material" (término utilizado para referirse a evidencias de carácter arqueológico: restos de vasijas cerámicas, útiles de piedra tallada, arte parietal, etc...). A pesar de su cercanía a uno de los yacimientos más emblemáticos de Santo Adriano (la Cueva del Conde o del Fornu, donde se encuentran niveles de ocupación del Paleolítico Medio y Superior). Nada de valor especial se conservaba en la Cueva del Notario, razón por la cual a día de hoy no se la puede considerar como un "yacimiento arqueológico".

La cueva posee dos galerías principales. La primera de ellas, situada más al sur, tiene un desarrollo de unos 4 m. de longitud desde la boca, para quedar posteriormente colmatada. La otra, situada al norte, tiene escaso desarrollo, aproximadamente 1 m. El vestíbulo de la cavidad tiene unos 2 metros y medio de longitud por unos 2 m. de anchura. La boca posee una altura de unos 3m y está orientada al oeste. En la cavidad se encuentran gran cantidad de pequeños cantos rodados cuyo tamaño no suele sobrepasar los 5-8 cm., que podrían ser parte del sedimento acumulado durante la formación del karst, que con el tiempo se habría erosionado, destacando estas partículas de mayor tamaño.

Interior de la cavidad

A pesar de la falta de resultados arqueológicos, quienes se adentraron en El Notario en 2006 sintieron que algo especial se guardaba aún en el interior de esta gruta. Recordaron entonces aquellas historias que sus abuelas les contaron. Palabras y frases sueltas que, poco a poco, y hurgando en la memoria, van hilando una historia: "el notario de Tuñón", "los señores de la Casa de Prada", "casados a escondidas por amor", "muertos en una cueva, a sangre y fuego"... Un relato de rasgos legendarios, que habla de otros tiempos, de otra época, de otras leyes, que nos recuerda el lugar de donde somos y que las injusticias han existido siempre y siempre han sido injustas.

Al salir de allí el equipo de arqueólogos se quedó con un sabor agridulce. Por un lado, el trabajo estaba hecho, no había yacimiento, ni nada con valor material en El Notario. Pero por otro sabían que en la cueva permanecía guardada una parte de nuestra herencia cultural, en este caso inmaterial (ese patrimonio que no puede tocarse, ni siglarse, ni exponerse tras una vitrina). Porque, aunque las leyendas permanecen vivas gracias a las personas que las recuerdan (cada vez menos "gracias" a la televisión), no pueden reproducirse si les falta el atrezzo donde ubicarlas, en el que encuentran su sentido, ese espacio colmado de significados que denominamos "paisaje". En él se encuentran las claves para entender el pasado y sin él no hay soporte sobre el que continuar escribiendo nuestra historia. Por eso cuando se quiere eliminar la memoria de cualquier grupo humano, lo primero que hay que hacer es transformar su paisaje, al hacerlo se pierden las referencias y se olvida todo aquello que permanece anclado a ellas. No hay formula más efectiva de resetear cualquier cultura que destruyendo su "mapamundi" local.

Por todo ello nos alegramos de que la cueva del Notario se haya conservado. Todavía hoy, en pleno siglo XXI, podemos leer este texto que a continuación reproducimos y sentir la emoción de haber estado en el lugar en que estos hechos, casi legendarios, tuvieron lugar.

Moraleja: no sólo tienen valor los lugares en los que encontramos "cosas", "objetos" del pasado, sino también aquellos que continúan siendo hitos o referentes en nuestro paisaje cultural.

La Cueva del Notario en las fuentes contemporáneas

Reproducimos a continuación una versión de la leyenda de la Cueva del Notario recogida en la extensa obra que publican a principios del siglo XX O. Bellmunt y F. Canella, titulada "Asturias" -que puede ser considerada la primera enciclopedia temática de esta tierra. En ella encontramos muchos textos escritos por personajes destacados del momento, como en este caso, de Alejandro Pidal y Mon.

El texto se desarrollaría sin duda a partir de los datos que aportaría la rica tradición oral, aún muy viva a finales del siglo XIX, aderezados después con ingredientes literarios y giros que le dan el toque de erudición buscado por el autor, para marcar esa distancia entre el relato "vulgar", desnudo y parco en detalles y esta versión más culta.

El tipo de texto que nos encontramos aquí se corresponde con un momento de nuestra historia en que la alta escritura era todavía privilegio de nobles y aristócratas. Desde tiempos de Jovellanos el interés por la historia local y las clases populares se esgrimía precisamente como parte del repertorio de dignidad de los estamentos más destacados de la sociedad: ¿quién mejor para escribir la historia del pueblo más humilde, que sus elites dirigentes? No dejaba de tratarse de una sociedad fuertemente fragmentada desde el punto de vista social, condicionada por los esquemas clásicos de la evolución cultural, en los que lo "europeo", y concretamente la alta burguesía que se consideraba guarda y repositorio de la cultura occidental, se consideraban el culmen de la creación. Lo "popular" se trataba como algo "exótico", más cercano a la "barbarie" que a la "civilización", y su estudio se abordaba como cualquier investigación sobre "salvajes" de las tierras de ultramar.

Fueron muchos los nobles, aristócratas y miembros de la alta burguesía que recopilaron o pusieron en marcha algún tipo de investigación de rasgos etnográficos. Los cierto es que, aún con el marchamo de ese sesgo clasista que los caracteriza, no dejan de ofrecer información muy interesante para la investigación, tanto por el contenido de los datos que aportan, como por el propio proceso y el contexto en que se realiza este tipo de trabajo.

Con el ánimo de contribuir a conocer un poco mejor esta parte de nuestra historia local colgamos el texto recogido en la enciclopedia Asturias, para hacerlo accesible a todos los que compartís con nosotros el interés por la historia de este pequeño concejo que es Santo Adriano.

Que lo disfrutéis.

Ref. bibliográfica:

A. Pidal y Mon. "La Cueva del Notario". En Asturias: su historia y monumentos, bellezas y recuerdos, costumbres y tradiciones, el bable, asturianos ilustres, agricultura e industria, estadística / obra dirigida por Octavio Bellmut y Traver y Fermín Canella y Secades ; con la colaboración de distinguidos escritores asturianos. Tomo I. Gijón, 1894-1900, pp. 364-365.

LA CUEVA DEL NOTARIO

Agitábase aún bajo la poderosa planta de los Reyes Católicos la hidra del feudalismo español, ya moribunda, cuando las quebradas montanas del Principado de Asturias fueron teatro de una de las más sangrientas escenas, que dieron jamás en espectáculo al mundo los hombres de hierro que florecían en aquellos tiempos de alteración y revuelta. Postrer adiós dado sin duda á aquellas breñas por las costumbres que á su sombra y amparo se habían desarrollado y, que terminada su misión guerrera, dejaban el puesto á otras más en armonía con las ideas de orden y justicia que llevaba en su seno la magnifica institución de la monarquía. Parto glorioso de gestación tan trabajosa.

No fué, por cierto, fratricida lucha de raza ni de clase la que así vino á turbar con sus guerreros ecos el silencio de las dilatadas vegas que surcaban la cuna de la reconquista española, pues cuando el peligro aprieta, cerniéndose, ya sobre una institución, ya sobre una familia, los hasta entonces divididos miembros se unen y traban con los estrechos lazos de la común desgracia, para oponer así mayor resistencia al general enemigo y universal contrario. Y, alzábase ya fuerte y poderosa la diestra del monarca, en los tiempos á que nos referimos, para que el noble pensara en guerrear con el noble, ni el perlado con el perlado. Antes por el contrario, unidas las huestes, volvían los fierros de sus lanzas contra las milicias de los concejos y gente del estado llano, asiento y escabel sobre que se elevaba la autoridad real para decretar su destrucción y ruina. Y es fuerza confesar que no iban en ello del todo descaminados, pues viendo los plebeyos cerrado casi para ellos el camino de las armas, hubieron de abandonarlo algunos por completo, para emprender el menos preciado de las letras, creando así el tipo del letrado, que tan fatal había de ser más tarde al feudalismo, y tan favorable en demasía al poder y á la autoridad del monarca. Y tanto es así, que entre un caballero de ilustre familia y un letrado, deudo suyo, tuvo lugar la sangrienta escena que referir nos proponemos.

II

Como las dos de la madrugada serían, cuando á la cárdena luz con que los relámpagos iluminaban el valle y la montaña, que cercan el lugar de Prada, veíase descender desde el castillo feudal que coronaba la cima del monte hasta el comienzo de la vega, una unida cabalgata , compuesta de homes de armas, y á cuya cabeza marchaba el valeroso D. Diego Vázquez de Quirós, Señor de horca y cuchillo; cabe él y en poderosos corceles caminaban sus hermanos D. Alonso y D. Andrés, vástagos todos de la misma casa y familia.

Casa fuerte de Prada, localizada entre las aldeas de Proaza y Villanueva. Todavía conserva una de las torres laterales que formaban el cuerpo principal del edificio. La otra torre y el espacio central que las comunicaba se arruinaron a mediados del siglo XX. El edificio que se ve a la izquierda es la antigua capilla de S. Blas. Aunque Pidal y Mon se refiere a los hermanos Vázquez como "de Quirós" (por ser descendientes de los Bernaldo de Quirós), su solar era el de "Prada", y su apellido "Vázquez de Prada" (fuente de imagen: http://www.asturnatura.com/turismo/casa-de-los-vazquez-de-prada-de-proaza/2589.html).

-Por mi vida, que me las ha de pagar el tal Notario, -exclamaba enfurecido D. Diego.

-Poca es su sangre para lavar tal ofensa -murmuró D. Alonso.

-Poca ó mucha, por Días, que la he de verter toda, -respondió D. Diego.

Y en tan sangriento diálogo entretenidos, fueron perdiéndose poco á poco por entre las espesas sombras de la noche y las corpulentas hayas de los campos.

III

Dejémosles carminar meditando en su sanguinaria venganza, y trasladémonos al concejo de Sto. Adriano y en el interior de una mezquina choza.

Al pié del fuego que ya estalla en mil lucientes y brillantísimas chispas, como se alza ondulante y sereno, símbolo exacto de la suerte del hombre, que así se revuelve en agitadas convulsiones, como se levanta tranquilo de su postración y abatimiento, duermen tranquilos nueve paisanos provistos de ballestas de caza y bien afiladas jaras. Y allá, en el fondo de la cabaña, apuran juntos las primicias del amor, el Notario Tuñón y su mujer Elena Vázquez, recién casados contra la voluntad de su familia, y huídos de su casa para la celebración del matrimonio. Un enorme mastín duerme enroscado á los piés de los amantes.

Silbaba el viento al rededor de la choza con sin igual coraje, cuando levantando lentamente su pesada cabeza, lanzó el corpulento mastín un dilatado ladrido que resonó en toda la choza.

-Calla, Leal -exclamó el notario golpeando con el pié á su vigilante custodio.

Alzó los ojos el perro, contemplando con cariño á su amo, y como éste siguiera conversando en apagada voz con su señora, tornó á sepultar su cabeza entre sus robustos brazos.

Pero de pronto, volvió á levantarse, sacudiendo sus entumidos miembros, y comenzó á ladrar con tal ahinco y furia, que los labradores despertaron espantados.

Era tiempo: un humo denso y blanquecino comenzaba á penetrar por entre las rendijas de la puerta, y á los gritos de los paisanos respondió la algazara de los bornes de armas de D. Diego, que contemplaba el progreso seguro del voraz incendio.

-Somos perdidos exclamó el notario; -y asiendo á su mujer por la cintura, saltó por una ventana seguido de su fiel mastín y los demás labradores.

Al amparo de la oscuridad profunda que todavía en rededor reinaba, pudieron, sin ser vistos, ganar la montaña y empezar á trepar por sitios inaccesibles á la caballería, ansiosos de ganar una cueva que en los flancos de la montaña se abría.

Cercanos á su tortuosa entrada se hallaban cuando la blanca columna de humo que de la choza se alzaba, trocóse de repente en deslumbradora columna de fuego que derramó vivísima claridad en todo el valle y destacó el temeroso grupo de entre las sombras que velaban la escarpada roca.

-Por mi nombre, que se nos huyen,-exclamó D. Diego, clavando sus acicates de acero en los ijares de su corcel.

-¡A ellos, á ellos!,-gritaron D. Andrés y don Alonso, y precedidos de su hermano y seguidos de sus homes de armas, embistieron tras de los fugitivos, que, viéndose de tal manera apretados, despidieron tal nube de saetas y de piedras, que, dando en tierra con muchos caballeros, pudieron guarecerse de la cueva, en tanto que los otros se reponían.

IV

Fortificados los unos y aprestados los otros para el ataque, comenzaron á ofenderse con armas arrojadizas y piedras, con gran daño de los sitiadores y poco de los sitiados que tras de la peña se guarecían. Pero, ganada que rué por los homes de O. Diego la altura de la Peña, comenzaron á cortar árboles y rodados hasta la entrada de la cueva, con ánimo manifiesto de renovar su intento de abrasarlos. Visto lo cual por los de adentro, comenzaron á hacer gran llanto y á confesar en alta voz sus pecados y á pedir á Dios por sus pecadoras ánimas. Bramaba el Notario, no hallando medio de salud y defensa contra el nuevo ataque que contra él se preparaba, y afligíase en gran manera al considerar la terrible muerte que le esperaba tanto á él como á su mujer y vasallos; y viendo ya el peligro tan cercano, resolvieron entregarse, para lo que Elena de Quirós salió á la boca de la cueva, y puesta sobre una gran piedra, les enderezó esta razonada plática:

-Hermanos míos, bien veis, y Dios es testigo de la sinrazón con que perseguís á mi marido y señor, pues si lo es, fué por ser así gusto mío y de Dios voluntad; mas ya que tan duramente nos perseguís y tan apercibidos para nuestro daño os veo, recibidnos en vuestro poder y mano, así como á los que á mi marido acompañan. Que Dios será servido en hacer conforme á su voluntad.

Mas Diego, su hermano, con rostro encendido en ira y coraje repuso:

-Tiempo era ya, mi señora hermana, que á vuestro hermano acudieseis, como á guardador de vuestra honra y fama; y aunque por lo liviana, bien mereciérais castigo, salid acá, que todo os será perdonado. No así al villano de vuestro marido que, si quiere salir, topar ha con los fierros de nuestras lanzas, y si no, abrasado ha de morir con los suyos, en tal manera, que ni recuerdo quede de su nombre.

-Adiós, pues, home no, mas fiera cruel y sanguinaria, repuso la valerosa asturiana; á la cueva me torno; que más quiero morir con mi marido, que vivir sin él; adiós, y que el cielo vos perdone lo que para nuestro daño tratais.

Dicho lo cual, entróse en la caverna, y elevadas las manos al Señor, murieron todos abrasados por mano de D. Diego y su hermano, que temerosos de los Católicos Reyes, huyeron de Asturias y contornos, pues su castillo fué arrasado, y solo se conserva la cueva en que fenecieron sus víctimas, cueva conocida hoy en día con el terrible nombre de La Cueva del Notario.

ALEJADRO PIDAL y MON

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