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Neandertales y cromañones en los Valles del Oso. Una experiencia en didáctica del patrimonio con escolares de 1º de ESO

publicado a la‎(s)‎ 12 dic. 2013 5:12 por La Ponte   [ actualizado el 12 dic. 2013 6:50 ]
El pasado día 3 de diciembre recibimos en La Ponte-Ecomuséu la visita de un grupo de alumnos y alumnas de 1º de ESO, procedentes del IES de Trubia, con los que desarrollamos la actividad denominada “Neandertales y cromañones. Acercándose a la Prehistoria en los Valles del Oso”.

Alumnos y alumnas del IES de Trubia durante su visita a La Ponte-Ecomuséu

En esta nueva entrada del blog presentamos una descripción de la actividad y algunas reflexiones con el ánimo de mejorar en nuestra estrategia de difusión del patrimonio cultural hacia los escolares de las enseñanzas medias, cuya atención es a veces tan difícil de captar.

Planteamiento de la actividad y objetivos

Esta actividad se desarrolla al aire libre y consiste en visitar dos yacimientos prehistóricos localizados en el Valle del Trubia (también conocido turísticamente como Valles del Oso). Estos lugares son La Cueva del Conde y el Abrigo de Santo Adriano, próximos a la localidad de Tuñón (concejo de Santo Adriano, Asturias).

Se trata de pequeños abrigos rocosos cercanos al río y fácilmente accesibles. Jugaron un papel clave como refugio de los grupos de cazadores-recolectores que poblaron este valle durante la Prehistoria (concretamente durante el Paleolítico Medio y el Superior), lo que dio lugar a la formación de importantes secuencias arqueológicas. Además en sus paredes se grabaron signos y figuras de animales que se corresponden con las etapas más tempranas del arte paleolítico (c. 35.000-25.000 años antes del presente).

Los objetivos de esta actividad aparecen desarrollados en la Unidad Didáctica que La Ponte-Ecomuséu ha elaborado para complementarla. Puede descargarse en este enlace:

Aquí presentamos de manera esquemática algunos de los objetivos específicos:
  1. Comprender el contexto social y cultural de la Prehistoria en Asturias y sus límites, concretamente de dos de sus etapas más antiguas: el Paleolítico Medio y el Superior.
  2. Aprender a interpretar un yacimiento arqueológico para entender el proceso de investigación mediante el cuál se obtiene información detallada sobre nuestro pasado.
  3. Descubrir el nacimiento del arte como manifestación exclusiva de nuestra especie y acercarse a su significado como expresión simbólica. Aprender a situar las manifestaciones artísticas del Paleolítico en el tiempo y el espacio.
  4. Comprender aspectos sobre el contexto geográfico y medioambiental del período: cambios climáticos, fauna y flora pleistocenas.
  5. Mostrar al estudiante mediante hechos científicamente contrastados que toda la humanidad actual forma parte de una única especie y que nuestras diferencias se deben a adaptaciones muy recientes.
  6. Desarrollar el sentido crítico de los alumnos y alumnas hacia algunos tópicos sobre la Prehistoria (fuertemente condicionados por orientaciones y prejuicios de carácter androcéntrico).
  7. Conocer, disfrutar y valorar el patrimonio artístico asturiano, contribuyendo de forma activa a su conservación y rechazando los comportamientos que lo deterioren o mermen.
  8. Practicar el senderismo como forma saludable de conocer el entorno rural de Asturias y sus valores naturales y culturales.
Desarrollo de la visita

Recibimos a los escolares en el aparcamiento de Tuñón, hacia las 10,45 de la mañana. La temperatura era bastante baja, menos de 5 grados, pero con la sensación térmica de “fondo de valle” parecía que hacía mucho más frío. Un poco incómodo para arrancar la jornada, pero idóneo para explicar cómo se vivía en la Edad de Hielo.

Nada más llegar se dividen en equipos mixtos, ya que a lo largo de la jornada deberán superar una serie de pruebas puntuables.

La primera visita que realizamos fue a la cueva del Conde. Este yacimiento fue excavado por primera vez hace ya casi un siglo y desde entonces se realizaron sucesivas campañas arqueológicas, las más recientes hace una década, con Juan Luis Arsuaga, del proyecto Atapuerca, como codirector, junto a la arqueóloga asturiana Gema Adán. Un resumen de los resultados de sus investigaciones puede consultarse aquí.

En El Conde el objetivo es aproximar a los alumnos y alumnas a los métodos de investigación histórica. Se explica qué es un yacimiento arqueológico, cómo se forma y cómo se excava, qué tipo de datos facilita y cómo se procesa esa información. Estos conocimientos más teóricos se imparten en este momento para aprovechar que a al principio los escolares están más concentrados.

Para que los estudiantes entiendan mejor este proceso se realiza una dinámica en la que cada equipo tiene que averiguar cuál es la función de algunos objetos prehistóricos realizados en piedra. De esta forma simulan el trabajo que los grupos de investigación en arqueología desarrollan en sus laboratorios y entienden mejor en qué consiste esta profesión y cómo se crea el conocimiento que después ilustra sus libros de texto. También comprenden mejor los proceso tecnológicos de la industria lítica, desde la fase de aprovisionamiento en los aluviones de los ríos, hasta su uso final, pasando por todo el proceso de talla, ya que deben visualizarlo y razonarlo para llegar a sus conclusiones.

En la Cueva del Conde explicando cómo se forma un yacimiento arqueológico

Alumnos y alumnas discutiendo sobre la posible función de un útil de piedra

A continuación nos desplazamos al abrigo de Santo Adriano, donde puede contemplarse un conjunto de arte paleolítico de época gravetiense-solutrense, compuesto principalmente por grabados zoomorfos (bisontes, ciervas y cabras). El objetivo es ahora acercar a los estudiantes a las formas de vida de los grupos de cazadores-recolectores de la prehistoria y a su arte. Se dispone para ello de una reconstrucción de un campamento al aire libre cerca del abrigo, que se compone de una cabaña hecha con materia vegetal, un hogar y un espacio adyacente despejado.


En el campamento paleolítico

Una vez allí se explica a los alumnos y alumnas cómo debía ser la llegada a un campamento temporal abandonado el año anterior. De esta forma comprenden cómo es la forma de vida nómada, al imaginarla en este entorno. Se les sugiere realizar las tareas propias de un grupo de cazadores-recolectores al llegar a un campamento estacional: cazar, recolectar y hacer fuego.

El taller de fuego se realiza mediante fricción. Primero se hace una demostración y luego los estudiantes lo intentan. Durante el taller se explica cómo se aprovechó este recurso durante la prehistoria y su importancia en nuestra historia evolutiva. Hacer fuego, de cualquier forma, es complejo, y en esta prueba ya puntúa el equipo que consiga simplemente sacar un poco de humo.


Taller de fuego dentro de la cabaña paleolítica

La prueba de caza y recolección consiste en descubrir una serie de pistas distribuidas por el entorno del campamento (un sendero marcando entre los árboles, de recorrido circular). Estas pistas simulan pequeñas piezas de caza (más escasas) o productos de recolección, como bayas, frutos silvestres, raíces y otros tipos de plantas (más abundantes). Cada equipo se divide en chicos y chicas. Las chicas deben buscar los elementos de recolección y los chicos los de caza, mostrándoles los roles habituales en las sociedades de cazadores-recolectores. Cada pista contiene el número de kilocalorías que aporta al grupo. Si consiguen recoger un buen número, superarán el umbral mínimo para sobrevivir y puntuarán en la prueba. Al final lo que nos interesa es que vean que el número de kilocalorías aportado por la recolección es mucho más importante y decisivo para la supervivencia que el aportado por la caza, más aleatorio y escaso. La caza aporta aproximadamente un 30% de la cantidad total si se encuentran todas las pistas, dato que se corresponde con los estudios realizados por los antropólogos sobre este tipo de sociedades.

Esto nos ayudó a hacer posteriormente una reflexión con los estudiantes sobre la importancia de las actividades desarrolladas por las mujeres dentro de estos grupos humanos. Con ello buscamos que los escolares reflexionen sobre el sesgo androcéntrico que a menudo se vierte en los libros de texto a favor de la importancia de la caza y la actividad masculina en detrimento de la femenina.

Reflexionando sobre el papel de la mujer en la Prehistoria tras el taller de caza-recolección

Por último, en el taller de arte, los alumnos y alumnas deben identificar tres especies de animales presentes en las paredes del abrigo (un bisonte, una cierva y una cabra montesa). A medida que se hace la prueba se introducen comentarios sobre las técnicas del arte, su evolución y sobre su posible función social.

Al final de la jornada lo importante es que los participantes se lo hayan pasado bien. El alumnado actual está muy acostumbrado a que la información le llegue velozmente, la televisión, Internet, el cine… contribuyen a que estén acostumbrados a aburrirse enseguida si las cosas no se suceden con cierto dinamismo y rapidez. Por muy elaborada que esté una actividad, puede ser valorada muy negativamente por los escolares si no la encuentran entretenida. Los talleres que realizamos son de 15 minutos y no se da tiempo a que descansen entre ellos. De esta forma los alumnos y alumnas están más concentrados en lo que tienen que hacer al cambiar constantemente de prueba. Como son puntuables, la competitividad a la que están acostumbrados refuerza su interés. A la vez, al trabajar en equipo, se busca que también aprendan a ser cooperativos y que comprueben por sí mismos que la supervivencia, en el caso de la prueba de caza-recolección, depende de una buena coordinación como grupo.

Finalizamos a las 14 h. en el que había sido nuestro punto de encuentro cuatro horas antes, con el recuento de puntos y la entrega de un obsequio al equipo ganador.

Valoración

Respecto a la valoración del profesor y alumnos/as esto es lo que nos han transmitido a través de los respectivos cuestionarios realizados tras su participación en la actividad.

Alumnos/as (este cuestionario fue elaborado por el profesor Carlos Osoro, al que desde aquí agradecemos su colaboración):

1. Valora del 1 al 5, siendo 1 la calificación mínima y 5 la máxima, cada uno de los aspectos siguientes de la actividad:
  • Visita al yacimiento de la Cueva del Conde: 4.04 (media)
  • Visita al Abrigo de Santo Adriano: 4,50 (media)
  • Talleres de fuego y caza-recolección: 4,54 (media)
  • Otros (“recorrido hasta los yacimientos”, 2 respuestas): 4,5 (media)
  • Otros (“explicaciones”: 5 respuestas): 4,8 (media)
2. Valora el conjunto de la actividad “Neandertales y cromañones en los valles del Oso” del 1 al 5: 4.45 (media)

3. ¿Recomendarías esta actividad a los alumnos y alumnas de 1º de ESO del próximo año? Sí/No. SÍ:  95,45 %.

La valoración del profesor que participó en la actividad también fue muy positiva y tanto él como los alumnos nos hicieron toda una serie de sugerencias para mejorar tremendamente interesantes y constructivas, que vamos a tener muy en cuenta para próximas ocasiones.

El año próximo esperamos repetir.

Si eres profesor/a y quieres realizar esta actividad con tus alumnos y alumnas puedes contactar con nosotros en: info@laponte.org o llamar al teléfono 985761403. El precio por participar es de 6€ por alumno (transporte no incluido).

Cristina López y Jesús Fernández
Área de didáctica y patrimonio. La Ponte-Ecomuséu